La mágica Vitamina C

La vitamina C es una de las vitaminas más conocidas. La vitamina C no puede fabricarla el cuerpo por lo que debemos ingerirla mediante la alimentación.

Las primeras causas de muerte por enfermedad en España son el cáncer, las enfermedades coronarias y las derivadas por estrés.

Ambas podrían ser evitadas con una buena ingesta y asimilación de vitamina C. En este artículo vamos a hablarte de la importancia que tiene esta vitamina en nuestros procesos fisiológicos más básicos.

Relación entre la vitamina c y las enfermedades coronarias.

La vitamina C ayuda a conservar las arterias ya que ayuda a tener colágeno y de esto precisamente están recubiertas las arterias.

Las arterias que tienen falta de colágeno van teniendo microfisuras en sus células que pueden provocar una rotura arterial que depende dónde se produzca puede ocasionarnos la muerte.

Estas microfisuras el cuerpo intenta repararlas mediante la fabricación de lipoproteinas desde el hígado. En ocasiones estas lipoproteinas se introducen entre las fisuras para repararlas y van acumulándose disminuyendo el paso de sangre por engrosamiento de la pared arterial.

Si este engrosamiento de la pared arterial por acumulación de lipoproteinas y otras sustancias ocurre en arterias o venas importantes puede causarnos una falta de riego sanguíneo y muerte por infartos o ictus cerebrales.

Importantes cantidades de vitamina C que penetran a través del torrente sanguíneo hacen que reparen cualquier tipo de microfisura sin necesidad de que nuestro hígado necesite mandar reparadores.

Una vez reparada la pared arterial las sustancias reparadoras como las lipoproteínas son expulsadas contribuyendo al normal funcionamiento de las arterias.

La vitamina C estimula la producción de colágeno y tejido conjuntivo que da forma a nuestro organismo.

La vitamina C y el cáncer.

Para entender que es el cáncer debemos entender que es una célula cancerígena y como se reproduce.

La célula entre otras cosas se compone de un núcleo, una fuente energética llamada mitocondria y un generador de enzimas llamadas colagenasas(enzimas roedoras).

Estas enzimas se encargan de cortar los tejidos de colágeno para hacer espacio a la duplicación celular y así el crecimiento celular. Gracias a estas enzimas las células cancerígenas se abren paso a través de arterias y pueden viajar a otras partes del organismo.

La vitamina C se encarga de la producción de colágeno para que crezca el tejido conjuntivo roto por las colagenasas.

De esta forma se repara lo que han roto estas enzimas y se impide una rápida proliferación de las células tumorales.

Si además ingerimos una gran cantidad de lisina esta nos ayudara a evitar que las colagenasas puedan seguir devorando tejido para que la célula se reproduzca. La lisina se encaja perfectamente en el espacio que usan las colagenasas para romper el tejido con lo que coloquialmente hablando le tapan la boca con la que come.

Por tanto evitamos que las colagenasas sigan destruyendo tejido evitando así el espacio donde la célula cancerígena duplicada se aloja. Además la lisina también fortalece el sistema inmunológico.

El estrés consume una gran cantidad de vitamina C a través del sistema nervioso así que imaginaros la cantidad de vitamina C que puede necesitar alguien que le han diagnosticado cáncer.

En resúmen, una combinación de grandes cantidades de vitamina C y de Lisina durante el desarrollo de un cáncer puede ayudarnos considerablemente a evitar su proliferación.

Os dejamos un vídeo donde lo explica gráficamente muy claro.

La vitamina C y el estrés.

La dosis diaria recomendada de vitamina C es de 60 mg para un cuerpo sano.

Cuando el organismo sufre un periodo de estrés el cuerpo necesita segregar adrenalina y otras hormonas para las cuales se necesita abundante vitamina C. Además si no hay vitamina C en el organismo los niveles de cortisol (hormona del estrés) se disparan lo que a su vez consume más vitamina C.

Un organismo estresado necesita 1000mg diarios para restaurar el equilibrio normal del cuerpo así que imaginaros la importancia de la vitamina C en el equilibrio tanto físico como emocional.

¿Cómo aporto vitamina C?

La vitamina C se encuentra en numerosos alimentos. Un exceso de vitamina C no es perjudicial para el organismo porque este expulsa la que no necesita a través de la orina.

La comida con aditivos es deficiente en vitaminas ya que muchos aditivos interactúan con ellas matándolas. Es lo que conocemos como alimentos muertos, sin vida.

A partir de los 25 minutos de cocción a 100 grados se pierde un 50% de la vitamina C.

Por tanto para aportar grandes cantidades de vitamina C necesitamos ingerir abundantes verduras y frutas frescas vivas y pocos alimentos preparados con aditivos y cocinarlas lo menos posible.

Os mostramos el ranking de alimentos con mayor Vitamina C por cada 100gr de alimento.

Acerola
  1. Camu.camu  3000 mg            Podeís conseguirlo aquí
  2. Acerola 2520 mg.
  3. Escaramujo 600 mg.
  4. Kiwi  300mg
  5. Guayaba 273mg.
  6. Moras 210mg.
  7. Alfalfa 183 mg.
  8. Pimiento verde 140mg.
  9. Brocoli 115mg
  10. Naranja 50mg.

La vitamina C química que compramos en la farmacia no se asimila igual que las formadas a partir de alimentos naturales por eso os aconsejamos aportes vitamínicos naturales como este. que nos aportan 1000 mg de Vitamina C por cápsula.

¡Deseamos haya sido de vuestro interés!

¡Ahora ya sabéis la importancia de la gran Vitamina C!

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