Sal marina natural VS sal refinada.

Cada día que pasa nos resulta más extraño comprobar la dificultad de encontrar una sal marina normal en un supermercado corriente. Teniendo en cuenta que vivimos en un país rodeado de mar dónde existe mucha tradición salina nos hizo investigar este tema.

En el mercado se comercializan dos tipos de sales, sal marina natural y sal refinada con varias variantes o añadidos.

Sal marina

La sal marina es una sal natural extraída de la evaporación del agua de mar en salinas. Hasta hace unos años era la única sal que se comercializaba y se consumía. Está repleta de minerales procedentes del mar llegando a encontrarse hasta 86 minerales y oligoelementos.

Estas sales extraidas por evaporación de agua de mar tienen un 86 % de de cloruro sódico (NaCl) .

Cada sal natural según su procedencia posee unas características exclusivas de la zona dándole un carácter especial.

Como todo lo simple y natural en esta vida no necesita demasiada explicación, es sal natural sin más.

Sal refinada

La sal refinada es sal marina sometida a un proceso de refinado que consiste el lavados y posteriormente añadidos de

sustancias y aditivos que la hagan más comercial. También pueden usarse blanqueantes químicos.

En el proceso de refinado se obtienen temperaturas de hasta 600 grados formándose unos cristales no naturales que nos dañan por dentro.

Por tanto las sales marinas refinadas han sido sometidos a procesos donde se pierden casi todos los minerales y humedad de la sal hasta llegar a un 99% de cloruro sódico ( NaCl ) puro.

Problemas de su ingestión

Este compuesto puro no existe en la naturaleza y aquí comienzan los problemas.

Cuando ingerimos sal refinada sin minerales, es decir cloruro sódico puro,  nuestro organismo no reconoce esa sustancia considerándola tóxica. Nuestro organismo comienza a sacar los minerales que le fueron extraídos en el proceso de refinado de nuestro cuerpo, desmineralizandonos por dentro.

Y por si esto no fuera poco se le añaden aditivos como el Yodo y el flúor. Os invitamos a leer nuestro post donde hablamos de la toxicidad del flúor.

También se le añaden antiaglomerantes como ferrocianuro de sodio, citrato de amonio y  silicato de aluminio. Estos compuestos son metales pesados que se acumulan en nuestro cuerpo dificultando muchas funciones normales del organismo. Obviamente la mayoría de ellos enmascarados bajos las famosas E.

Las sales refinadas están llenas de toxinas para tu organismo. Muchos de los problemas relacionados con la hipertensión arterial y otras enfermedades por exceso de sal se deben con bastante seguridad al uso de sales sin minerales y con aditivos y antiapelmazantes.

Lo que daña no es la sal en sí sino la ausencia de minerales y los aditivos que le añaden en el proceso de refinado.

El mejor experimento.

Para saber si la sal refinada es sana para el organismo no hay mas que meter una almeja viva en agua con sal natural y observar como se abre. Cuando la pasamos a otro recipiente con agua con sal refinada se cierra inmediatamente porque considera ese medio como tóxico.

La almeja habla por sí sola, tu decides..sal fina y blanca o sal natural con sus minerales y su textura.

¿Como diferenciarlas?

  1. La sal natural sin refinar es grumosa, apelmazada, húmeda.
  2. En ocasiones puede tener tonos azulados o grisáceos debido a los minerales de la zona donde sea extraída.
  3. Observa el recipiente donde la venden. Si es una caja o tubo de cartón directamente llevan antiapelmazantes ya que si no se humedecería.
  4. Mira su composición. debe indicar “Sal marina” sin añadidos de ningún tipo.

Ahora ya tienes más conocimientos para decidir que sal quieres para ti y tu familia. No te dejes engañar por la publicidad que sólo tiene interés en tu dinero pero no en tu salud.

Deseamos hay sido de vuestro interés, quizás también te interese el artículo dónde hablamos del agua de mar y sus beneficios.

 

¡La buena sal también es vida!

Share

Deja un comentario

34 + = 41

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Share